domingo 20 de mayo de 2012





POBLACIÓN DELTA

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Los habitantes del Delta son los verdaderos conocedores de estas tierras: son los que saben cómo moverse de memoria entre sus arroyos y los que conocen sus historias. El Delta les ofrece diversas tareas para ganarse la vida, y a continuación les detallamos a estos personajes y sus tareas.


El pescador o espinelero:

Auténtico baqueano del río, se lo puede ver inmovil sobre su canoa detenida. El pescador nace, vive y muere en una humilde población costera cuyos ranchos se superponen y acomodan en los desniveles, ganando espacio al barranco para defenderse de las crecientes.

El oficio es heredado del padre y del abuelo, y no existe recurso propio de la tarea que no le sea conocido. El mismo teje sus redes y tiende su "alambre" , conoce todos los secretos del río. Los distintos encarnes, sus diversas épocas, sabe cuando está pasando el pescado, don de están los pozos para echar las redes e instuir las honduras.

Los largos silencios y la soledad compartida con el río durante años, hacen del pescador un hombre callado. Cada dos o tres días se llega hasta la población costera para reaprovisionarse cubierto con hojas de achira o matas de sauce, el producto de su pesca, a fin de evitar que a los pescados les dé la luna.

Allí lo entrega al palanquero, que se encargará de la venta, o negocia con el acopiador, que pasa regularmente a recogerlo.

El mariscador, cazador; carpinchero o nutriero:

Se conoce como mariscador al cazador isleño. Su armas habituales, rifles o escopetas de rigor, un facón y los cuchillos para cuerear los animales, los que rastrea a caballo en las islas, o en una canoa o "chinchorro", Rastreador y baqueano, el mariscador ubica los animales, generalmente busca el carpincho y la nutria y el lobo común y estratégicamente coloca las trampas.

El costo del cuero del lobo es diez veces superior al de la nutria, pero debido a una persecusión indiscriminada ha terminado prácticamente por extinguir la especie en nuestras costas entrerrianas. En lo que respecta al carpincho y la nutria, se utiliza su carne como alimento y se venden sus cueros.

El Baqueano de río o práctico:

Es el conocedor de los pasos peligrosos del río, capaz de medir a simple vista la hondura de las aguas y de preveer cualquier varadura de las embarcaciones. En algunos tramos del Paraná, los barcos de gran calado, contratan un baqueano de río a fin de evitar dificultades. Puede escucharse cantar a los prácticos con sorprendente exactitud, las profundidades del río.

El tropero de las islas:

Es un personaje típico de las grandes islas del Paraná, es quien conduce ganado para que inverne en las zonas de pastos tiernos.

Se los encuentra muy bien montados, con lazos y maneador, el poncho arrollado en la grupera de los bastos, grandes espuelas tintineantes y sombrero volcado sobre la frente.

Generalmente son hombres que viven en las islas, caracterizados por ser huranios, dado al contacto cotidiano que tienen con zonas de pajonales ásperos y fuertes.

El cortador de la paja brava:

Es un personaje común en las zonas de pajonales. Se instala con un " bendito" y desde allí comienza con su tarea. Elige la mata de paja brava con la mano izquierda y lo corta con el machete a ras del suelo.

Toma "manotada" , desde la punta, con la mano izquierda y la sacude con la derecha para limpiarla. Si el pajonal es bueno, con cuatro "manotadas" forma el mazo, luego prepara la " manija "o atadura, la paja puede cortarse todo el año, pero la mejor época es la primavera cuando está en floración.Muchos cortadores lo utilizan también para la fabricación de "quinchos"

El silgador:

Tiempo atrás, cuando las pequeñas embarcaciones se encontraban con una cotracorriente demasiado fuerte, el llamado trabajo de silga se efectuaba desde la costa. Se ataba la embarcación y desde un cabo se la ayudaba a repechar el tramo. Por eso siempre había silgadores, en los pasos dificiles del río, hoy todavía en los dos islotes nuevos de la costa santafecina, situados frente a Bajada suelen verse canoeros silgadores.

El Palanquero:

El palanquero después de recibir y limpiar el pescado, lo acomoda en su palanca y la ofrece para su venta en las calles de sus pueblos. La palanca generalmente es de madera y está armada sobre un par de patas de madera que le permiten sustentarse por sí sola. Para mantenerlos frescos, los pescados son cubiertos con bolsas húmedas.

El palanquero utiliza el cuchillo y la chaira para limpiar los peces, aunque un pequeño bichero suele prestarle ayuda cuando se trata de ejemplares de gran tamaño, como el surubí.

El tropero de canoa:

Es Común en épocas de grandes crecientes observar el trabajo de los troperos de canoas, que son los encargados de arrear las haciendas desde las islas a tierra firme. Desde las canoas y ayudándose con el botador de caña de tacuara, que hace las veces de picana, dirige a los animales en el agua. Una costumbre que se esfuma es la de pasar tropillas a nado embretadas por grupos de canoas

Los jungueros del delta:

Los jungueros viven en ranchos muy humildes de la costa, cerca del corte de los juncos. Como el destroncador de los montes bajos entrerrianos, el junguero cuenta habitualmente con la cooperación de todo el grupo familiar y realiza su tarea durante casi todo el año, aunque aprovecha especialmente las bajantes de las aguas , porque es entonces cuando puede cortar mas abajo el tallo.

Con la espalda doblada, el junguero siega los juncos y con las varillas va formando mazos, hasta que tiene lo que se llama "mazos de codo", particular medida que abarca el ángulo del brazo al cerrarse sobre si mismo.

Cumplida esta taréa, que es por cierto agobiadora, ata los juncos en manojos y los deja flotando en el río, después los carga en la canoa y los lleva a las canchas de secado.

Planta lacustre por excelencia, el junco supera normalmente los dos metros de altura, y es utilizado en la confección de los cortinados, esteras, asientos de sillas y otros elementos de uso doméstico.

 















 






 






 


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